jueves, 1 de julio de 2010

LAS MARÍAS GUERRERAS DICEN: “NO MÁS LÁGRIMAS”




En el teatro y en las artes escénicas, tal y como sucede en muchas otras disciplinas las chicas son aquí más que “guerreras” y así lo viene demostrando la Asociación de Mujeres de las Artes Escénicas de Madrid (AMAEM) Marías Guerreras. Entorno a ella desde hace más de seis años se reúnen más de treinta mujeres que trabajan en los campos del teatro, la danza y la música escénica en la Comunidad de Madrid y que a través de un proyecto que responde a una realidad social y cultural tratan de "conseguir hacer más papeles protagonistas y reconvertir ciertos posicionamientos impuestos por el orden patriarcal" tal y como ha comentado en alguna ocasión Nieves Mateo presidenta del colectivo.
Las Marías Guerreras son mujeres multidisplinares, como lo fue la ilutre dama del teatro María Guerrero, de ahí que sea su nombre el que las represente, y aunque el teatro es algo que está más presente también es cierto están abiertas a otras disciplinas escénicas, como la danza y es que ellas tratan de enfocar la posición de la mujer desde todos los puntos de vista posibles. Son además Marías siguiendo el mito Mariano pero ellas son pacíficas, ya que paradójicamente su propuesta de “guerra” no es ni más –ni menos- que “la construcción de nuevos escenarios en el país y la creación de nuevos puntos de vista sobre donde están las mujeres y qué personajes nos gustaría defender".
   Detrás de sus orígenes como asociación se encuentran las mismas preguntas que mueven a la mayoría de los colectivos de mujeres. Tal y como ha escrito Itziar Pascual, dramaturga que integra también Marías Guerreras, “el escenario es no sólo el territorio de la praxis posible, es también el lugar donde evidenciar desigualdades, desde el que lanzar preguntas”. Las de ellas son preguntas que implican el cuestionamiento del lugar que ocupan las mujeres en el arte y en el mundo. Preguntas que significan trascender el ámbito de sus trayectorias individuales como actrices, dramaturgas, directoras, docentes, escenógrafas, compositoras, ensayistas o técnicas, para abrirse a las otras, para encontrar un territorio de acción y de debate común.
Las socias financian con sus cuotas el trabajo de estas “guerreras”, también obtienen beneficios de sus espectáculos y proyectos y en ocasiones han contado con la colaboración de instituciones  como la Casa de América que les ha cedido espacio, del Instituto de la Mujer junto a la Fundación Autor que ha editado el libro del I Ciclo de las Marías Guerreras o  del Ayuntamiento de Madrid para un taller de investigación acerca de la superación de los estereotipos de la mujer a través del teatro.
De la andadura de las Marías Guerreras dan cuenta las Actas de los Encuentros del Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, los numerosos artículos, crónicas y críticas que han sido publicados en diversos medios, los tres ciclos multidisciplinares realizados en Casa de América y el ciclo presentado en la Sala Cuarta Pared, las ediciones de tres volúmenes, que engloban algunos de los trabajos más importantes: talleres, espectáculos, conferencias, performances, textos de piezas breves así como las creaciones que han representado con éxito en los últimos años: Tras las tocas, He dejado mi grito por ahí..., ¿lo habéis visto?, Todo irá bien, Varadas, En perseguirme mundo ¿qué interesas?, El día de la culpa y Lo que callan las madres. 


Este mes han estado llevando a escena el espectáculo No más lágrimas, este proyecto es fruto de una de sus últimas asambleas guerreras, donde decidieron compartir la producción teatral de la asociación con textos dramáticos de autoras “no guerreras” con la idea de reforzar pensamientos y deseos comunes con las mujeres de otras latitudes. 
     Con el dolor que les pesa por el maltrato hacia la mujer, iniciaron una búsqueda de textos de autoras latinoamericanas que trataran el tema. Cada mujer ha aportado un matiz, un ámbito, unas relaciones, una reclamación.  La propuesta: un espectáculo titulado genéricamente No más lágrimas, que está compuesto por cinco piezas dramáticas breves de tres autoras latinoamericanas y dos españolas, guerreras.  Así, en el espectáculo nos encontramos las siguientes piezas Carta a un maltratador” de Alicia Casado que vierte la dureza de una vida de maltrato sobre la pareja y nos muestra el límite de la venganza, “La casa chica”  de la mexicana Sabina Berman  o donde el suplicio del placer hiere con ironía por una relación de dependencia sin cerebro y que es ácida y amarga como la humillación. La mexicana Luisa Josefina Hernández escribe “La calle de la gran ocasión” donde la demencia de solitaria frente al hombre asesino recrea Un encuentro inquietante para la reflexión. Griselda Gambaro en Si tengo suerte” nos muestra el reto del sarcasmo frente al dolor con dos mujeres en una apuesta por desvelar la debilidad y la reincidencia. Finalmente “A mi hija” de Eva Para describe el retrato de mujer furiosa, una reserva doliente del amor ante la impudicia del maltrato social. 
     La puesta en escena,  donde participan la mayoría de las actrices guerreras, pretende poner de manifiesto los muy diversos ambientes en los que podemos encontrar el rastro del desprecio, la humillación y el dolor, resaltando la actitud de la mujer frente a este mal que aún la acosa. 
Con el ánimo inquieto y una actitud resolutiva frente a la acción que daña nace la propuesta de dirección de Eva Para, con ella quiere decirnos que lo privado ya no lo es más en la forma de “tapar, esconder o sufrir en silencio” sino que desborda su presión hacia lo público, haciéndonos a todos responsables de parar, por un medio u otro, el horror de la violencia hacia la mujer.  
    

 





CASA DE BAIXO, CON SABOR A MUJER


De izquierda a derecha Beatriz, Ana y Encarna

En el lugar de Castro Alfonsín (Santiago de Saa) en la ciudad de Lugo, se encuentra “A casa de baixo” (La casa de abajo) una bonita casa que Ana Castro ha heredado de su familia. Después de más 200 años de que sus antepasados la construyeran, ella no quiso perder la oportunidad de ponerla en marcha de nuevo, y tras una espectacular y costosa restauración hace ya cinco años que “A casa de baixo” funciona como casa de turismo rural.

De aquellos años de su construcción la casa conserva no sólo los cimientos físicos sino también los personales, ya que Ana ha querido mantener la tradición de la mujer gallega como trabajadora, por eso desde que la casa ha abierto ha contado solo con mujeres que la gobiernan.
Tanto es así que “Casa de Baixo” ha obtenido alguna que otra subvención por mantenerse fiel a la idea de que “la mujer es una gran trabajadora y para llevar una casa nadie como ella ya que es un trabajo que requiere gran organización”.

Por otra parte, la propia dueña confiesa que está encantada con su “cuadrilla”, ya que “es fácil coordinar un grupo que tiene ganas de trabajar y que pone mucho de su parte porque saben el esfuerzo que supone sacar una casa adelante. Y de eso la mujer sabe mucho porque ha sido ella, especialmente en Galicia, la que se ha encargado de que “la casa estuviese siempre a punto”.
Cuando vivían sus abuelos Aurora y Jesús, que por cierto era “menciñeiro” componedor de huesos; era Aurora, su abuela, la que se encargaban de alimentar al ganado, ya que esta casa en sus buenos tiempos se dedicaba a la labranza y a la ganadería.

Los tiempos han cambiado bastante pero Ana es también ahora la que se encarga de dar de comer a sus animales; y sus padres, Hermesinda y Antonio, los que trabajan la huerta mano a mano con admirables resultados. Porque como Ana nos comenta “para este tipo de tareas el tiempo no parece haber pasado demasiado y me encanta que los huéspedes de “Casa de Baixo” saboreen los productos de la huerta tal y como antes se comían y gracias a todo el trabajo de mis padres podemos hacerlo”.

La cocina cuenta con el saber hacer en los fogones de Encarna que hace ya años que se encarga de que en la exquisita mesa de “A casa de Baixo” no falte ni un ápice de sabor. Encarna es menuda, con los ojos grandes, le gusta su tarea, nos dice, que aunque ella no sea “muy comedora” en la cocina aprecia el trabajo bien hecho y reconoce que a pesar de la dureza y el calor que se pasa trabajando entre ollas, a ella le gusta encargarse de dar de comer a todos aquellos que tienen la suerte de sentarse a la mesa en la casa.

Beatriz es la camarera, a juzgar por su amplia sonrisa cuando nos recibe nadie sospecharía que se encarga de limpiar los comedores, hacer las habitaciones y servirnos los estupendos postres que se hacen en “Casa de Baixo”, una todoterreno. Ella sabe que hay mucho trabajo pero nada parece hacerle perder su buen humor mientras nos sirve un estupendo entrecot a la pimienta.

“Han sido muchos años de esfuerzo”, nos dice Ana, “y en la casa ha habido trabajando muchas mujeres, no es un trabajo fácil y por eso valoro mucho los esfuerzos de todas las personas que han pasado por aquí y me han ayudado de una u otra manera a ponerla siempre en marcha”.

Paseando por la casa es fácil reconocer que la figura de la mujer se tiene en alta estima, tanto es así que muchas estancias son un homenaje a aquellas que habitaron en ella, como es el caso de “O cuarto da ama” (el cuarto del ama), una salita de estar llena de libros y recuerdos o La habitación de la tía Flora ubicada en el ala derecha. A menudo también se puede disfrutar en la casa de exposiciones de diversas artistas y muchas de las piezas que decoran recuerdan a las tareas de las mujeres rurales.

“A casa de Baixo” es pues un rincón de paz en medio del bosque que crece cada día gracias al esfuerzo y al trabajo de tres mujeres gallegas.



" O cuarto da tía Flora"


Detalle en "O cuarto da ama"


Un oficio en cada rincón


Desnudo de mujer

¡MUJERES AL PROYECTO!



“El diseño se encuentra hasta en la parte más ínfima de la vida
del ser humano. ¿Qué sería de la vida cotidiana sin un diseño
apropiado para cada una de las cosas y objetos? Un caos...”.

Damiano Franco

Remontándonos a la historia, el diseño como tal parece comenzar a dibujarse con el cambio social que se produjo en los países industrializados entre finales del siglo XIX y finales del XX, desde ese momento ya no solo por lo que a creación y a arte se refiere sino más bien a lo que a la economía atañe, el diseño comenzó a formar parte de un movimiento que trataba de reivindicar de alguna manera lo artesano frente a lo industrial. Si en la artesanía hasta entonces el individuo había cobrado importancia como creador/ra muchos temían que en lo industrial este quedase relegado a un segundo plano.

Por ello tomaron cartas en el asunto y pusieron en marcha una serie de escuelas que pusiesen remedio a todo ello tratando de poner la creatividad frente a la industria pero ¿qué papel le tocó a la mujer en este campo creativo del momento? Pues si antes del siglo XX la mujer se había dedicado artísticamente a la pintura y a la escritura en el siglo XX comenzaron a aparecer mujeres como Eileen Gray, Charlotte Perriand, Ray Eames o Marianne Braud que trataban de hacerse un hueco en el mundo del diseño que hasta aquel momento parecía reservado para el sector masculino.

La cosa no fue fácil tanto es así que incluso Walter Gropius, director de la Bauhaus, la escuela alemana de diseño, arte y arquitectura que sentó las bases normativas y patrones de lo que hoy conocemos como diseño industrial y gráfico, llegó a estar preocupado porque creía que el exceso de alumnas restaban profesionalidad a la institución, que acabó relegando a estas a los talleres de diseño y arquitectura.

Todo ello resulta una gran paradoja sobre todo si tenemos en cuenta que muchas de las piezas que dieron y dan aun hoy en día notoriedad a la Bauhaus fueron diseñadas con la indispensable colaboración de muchas mujeres diseñadoras. Veamos algunos ejemplos…

La silla africana de la Bauhaus ha pasado a la historia como fruto de la creación de Marcel Breuer, cuando en realidad es una obra hecha en equipo no solo por él sino, también por la a única profesora titular de la Bauhaus, cuyo taller por ir más lejos era el único que reportaba ingresos a la escuela. Algo similar ha sucedido con la renombrada “Chaise longue” ¿de Le Corbusier?, cuyo origen está en las investigaciones y el trabajo en el estudio de Charlotte Perriand, una joven diseñadora de 25 años a la que él mismo dedicó esta perla para rechazar el ofrecimiento de colaboración que le hizo: Desgraciadamente, en este taller no bordamos cojines".

A la interminable lista de mujeres desaparecidas tras la sombra de aquellos hombres que “compartían” trabajos con ellas podríamos añadir un sinfín de ellas como en la segunda mitad del siglo XX podrían ser Anna Castelli Ferrieri, Afra Scarpa o Gae Aulenti.

Las mujeres en el diseño industrial hoy

Pero, afortunadamente las cosas han ido cambiando, así el diseño industrial, esa disciplina con la doble dimensión creativa y humana para el desarrollo de productos masivos ha dado también voz y voto a mujeres que han apostado por combinar el arte y el uso para diversos productos que ya forman hoy parte de nuestras casas o lugares de trabajo.

Algunas de estas mujeres han sido reunidas en la exposición ¡Mujeres al proyecto! que el Gobierno de Canarias ha puesto en marcha en el Centro de Arte La Regenta. Tal y como afirma Marcelo Leslabay, comisario de la exposición: “como en el resto de profesiones, también en el diseño la incorporación de la mujer se ha dado de forma tardía y sólo con más intensidad en las dos últimas décadas. La suya ha sido una carrera llena de obstáculos, prejuicios sociales y desconfianzas profesionales, que han superado con éxito y que además han compatibilizado –en muchos casos– con la maternidad. Con este panorama tan competitivo, las que han destacado lo han hecho, básicamente, por una razón: su profesionalidad. Y bajo ese criterio las hemos seleccionado”.

Forman parte de la exposición las obras de nueve diseñadoras cuyas obras están en el campo del diseño de muebles, iluminación accesorios y textiles, Leslabay nos las presenta:

Gemma Bernal, pionera en este país, con productos emblemáticos del diseño español y con proyectos en prácticamente todas las áreas industriales.

Nancy Robbins, especializada en diseño de mobiliario e interiorismo y, actualmente, asesora de empresas para mercados internacionales.

Margarita Viarnés, que desde su estudio-showroom compagina el diseño de mobiliario, iluminación e interiorismo con la producción y comercialización de sus propios diseños.

Eva Prego, con su estudio Stone Design que dirige con Cutu Mazuelos en Madrid.

Ana Mir, desde una posición más transgresora y conceptual, diseña alfombras, mobiliario, iluminación y accesorios.
Marre Moerel, que desde Madrid proyecta para empresas europeas de mobiliario e iluminación y, en paralelo, produce sus propios diseños en cerámica.

Marre Moerel, que desde Madrid proyecta para empresas europeas de mobiliario e iluminación y, en paralelo, produce sus propios diseños en cerámica.

Lola Castelló, que fundó Punt Mobles junto a Vicent Martínez en 1980, marcando desde entonces las pautas del mobiliario y las instalaciones.

Nani Marquina, que está al frente, desde 1987, de la empresa homónima, un emblema en el diseño de alfombras; y en iluminación.

Mariví Calvo, fundadora de Luzifer –hacer luz en valenciano– con Sandro Tothill en 1995.

Fruto pues de la imaginación, del diseño, de la sensibilidad artística podemos disfrutar de la obra de todas ellas, no solo en una sala de exposiciones como la de ¡Mujeres al proyecto! sino también en nuestro día a día demostrando, en contra de lo que durante algún tiempo se ha tratado de ocultar, que la mujer es un ser nacido íntegramente para crear y para dar vida a todo cuanto desee.


Visita la web de la exposición:
http://www.culturacanaria.com/arte/laregenta/expoactual.html#1


ENTREVISTA A SUSANA GIRÓN, FOTÓGRAFA

“Los temas humanitarios consiguen poner patas arriba mi mundo interior”

Entrevista a Susana Girón, fotógrafa


Susana Girón es fotógrafa, madrileña de nacimiento, aunque ya hace años que vive en Andalucía.
En sus trabajos fotográficos prima la imagen de los “olvidados” y precisamente de él han nacido muchos proyectos para diferentes entidades, como es el caso de ANESVAD (“Lepra en Mumbai”), la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid (“El Tajo”). También ha publicado en diversos medios de prensa (ABC, Todo Sur, 7 días Andalucía, Campo Base…). Sus obras han sido seleccionadas y premiadas en diversos concursos y certámenes (Certamen Fernando Quiñones, Arganda Solidaria 2006, Rutas del Mundo…)
A pesar de que se licenció en Educación Física, su amor a los deportes encontró en la fotografía una compañera inseparable de viajes. Vietnam, Camboya, Tailandia, India, Nepal, Cuba, Venezuela, Ecuador, Kenia, Turquía, Marruecos y muchos rincones de Europa constituyen ya su propio universo caleidoscópico, ese que se cobija bajo las lentes de su cámara donde cada noche ella misma se echa a dormir.

0.¿Cuándo cogiste por primera vez una cámara?
Recuerdo que lo primero que le pedí a los Reyes Magos fue una cámara de fotos y una bicicleta. Por entonces tenía 5 años, y ya me fascinaba la magia de una caja negra de absoluta simpleza en la que aparecían imágenes como por hechizo.

1.¿Por qué una licenciada en Educación Física acaba dedicándose a la imagen?
La vida para mí es una constante evolución personal. Siempre llevé dentro ese “gen fotográfico”, pero nunca le di importancia, más allá de “me gusta hacer fotos”. Hasta que un día, decidí hacer un cursillo de técnica fotográfica porque siempre quise hacerlo y no lo hice…y entonces surgió el flechazo, ya que literalmente me enamoré de todo lo que rodea a una cámara fotográfica. Desde el principio mis profesores me animaron a seguir, y ya no he podido parar. El mundo del deporte sigue estando ahí, es una parte importante de mi vida, pero en este momento gracias al universo fotográfico, personal e interiormente consigo aprender más cosas, sentir más pasión por lo que hago y afrontar retos más motivadores. Lo siento así, no hay muchas más razones.

2.En tu catálogo fotográfico hay más fotos del extranjero que de lugares españoles ¿por qué?

Por una parte viajar es parte esencial en mi vida. Por otra, a veces es más fácil ver lo extraordinario en lo que no es ordinario. Sin embargo, creo que la razón principal es que para hacer fotos necesito estar en absoluta soledad, casi en un encuentro personal conmigo misma. El viaje, simplemente por este hecho, me provoca cierto estado mental que me ayuda en este sentido: una experiencia por conocer, mi cámara y yo. No necesito más.

3.¿Preparas tus viajes de alguna manera especial?

No suelo preparar mucho porque necesito poco. Intento llevar algo de nociones básicas del país, de historia, costumbres…pero poca cosa para no limitar los descubrimientos que uno hace por sus propios medios. Poca ropa, una sola mochila y la lonely planet.

4.¿Cuándo te vas sabes ya qué es lo que vas a poner delante del objetivo?

A veces voy sabiendo exactamente lo que quiero fotografiar, aunque necesito un tiempo de relación con el entorno para dotar a las imágenes de detalles en los que es imposible caer si no compartes algo con ese entorno. Esto me implica una gran labor de documentación previa y conocimiento del tema, como hice para las leproserías de Mumbai. Otras veces he cogido mi cámara y el primer destino que se cruzó en mi camino, y una vez en el lugar he buscado y encontrado “mi historia”. No me gusta ser metódica para ciertas cosas. Hay grandes historias por doquier, tan sólo hay que estar atenta y saber mirar.

5.¿Cuál es tu foto favorita?

Cualquier foto de mis sobrinas o de algún buen momento con mis amigos o familia, sobre todo de las antiguas.

6.¿Color o blanco y negro?

Depende para qué. Si el color no aporta nada a la imagen, sin duda el blanco y negro, es más esencial, no despista, te la juegas un poco. El color, sólo por el hecho de tenerlo es atractivo. Según la intencionalidad creativa de la serie que pretendo tomar, escojo uno u otro formato para dar coherencia.

7.¿Cuándo sacas una foto cuál es tu prioridad?

Sentir algo en ese momento ante lo que tengo delante. Los momentos sentidos siempre encierran historias. Eso es lo que busco, que las imágenes ante todo, cuenten algo y provoquen cosas que yo he sentido al espectador.

8.¿Un recuerdo imborrable?

Fotográficamente hablando quizás el día que decidí empezar a tomar clases de fotografía, o cuando me llamaron por teléfono para darme mi primer premio. Tantos… no sabría decir cuál.

9.En tu currículo hay un buen número de premios ¿reconforta el reconocimiento tanto como el haber estado “allí”?

Sin duda el mejor premio es haber estado allí, lo vivido, las lecturas del mundo que la fotografía me permite hacer. Hago fotografías fundamentalmente por que disfruto, me lo paso en grande. No pienso en el reconocimiento que pueda venir después, aunque cuando los recibes, lógicamente reconforta y motiva.

10.¿Cuál es el país en el que todavía sueñas con sacar una foto?

Más que con países sueño con encontrar historias para fotografiar, fuera de actualidad o de la atención informativa y que sean capaces de convertirse en algo que me provoque internamente. Esas historias pueden aparecer en cualquier momento y lugar.

11.¿Viajas sola?

Sí, si la finalidad del viaje es hacer fotos. Es una soledad buscada y necesitada. Al carecer de compañeros, me involucro mucho más en lo que busco, no me disperso y consigo acceder mejor a los entornos que quiero. No existe el tiempo ni la prisa, tan sólo una idea constante que literalmente llega a “latirme” en la cabeza.

12.¿Una anécdota?

Ahora me río, pero hace unos años, cuando empezaba en esto, se interesó ABC por unas fotos que tomé en Sevilla en un parque de animales africanos con una nevada sorpresa que hacía 50 años no sucedía. Cuando emocionada fui a enviarles por mail las fotos, descubrí que el disco duro del ordenador había dado un error en el proceso de grabación y tan sólo pude salvar una foto. Todavía recuerdo la impotencia y la cara de idiota...

13.¿En qué ocasión te tembló la mano al disparar?

En Ecuador, escalando el volcán Cotopaxi de 5.900 metros de altura y a - 20º. Me dolían tanto los dedos y tenía tan poca movilidad, que apenas podía pulsar el disparador. Aparte de esta ha habido varias en las que el motivo no fue el frío.

14.¿Tienen las mujeres fotógrafas una sensibilidad especial?

Creo que es una cualidad que depende más de la persona que del sexo. He visto trabajos de fotógrafos hombres que están cargados de sentido y sensibilidad. Aunque sí creo que para dedicarte a esto hay que tener un lado sensitivo muy desarrollado y que la mujer en este sentido parte con cierta ventaja, aunque no siempre la aprovechamos.

15.¿Después de tu trabajo “Miradas de mujer” en el objetivo de tu cámara cuál es la visión de la mujer en el mundo?

Veo una mujer en constante lucha y que en numerosas ocasiones sigue encarnando las tareas más duras y siendo el eje de la familia. Sobre todo me llaman la atención, no tanto las diferencias entre el papel del hombre y la mujer, como las diferencias entre las mismas mujeres en las distintas sociedades.

16.También estás trabajando en un proyecto sobre el papel de la mujer andaluza ¿cuál es ese papel?

Es un proyecto titulado “Legados”. Habla de aquellas actitudes que pensamos pertenecen al pasado y que aún para sorpresa de muchos, permanecen muy vigentes en la sociedad. Son actitudes que se heredan y sin darnos cuentan llegan a convertirse en un modo de vida. Hablo de la mujer andaluza por que es un entorno que conozco muy bien. Es un pequeño homenaje a la generación de nuestras madres. A mi modo de ver, ha sido un poco la generación sacrificada: padres, hijos, maridos, trabajo familiar, la casa…casi sin llegar a disfrutar nunca de unas vacaciones o un capricho, aunque quizás tampoco nunca se lo plantearan. Su papel fundamental es el del motor y unificador de la familia y quizás también el ser las “cuidadoras” de la tradición. Vidas enteras dedicadas a los detalles casi siempre de lo ajeno. Me es más fácil explicarlo en una imagen que con palabras. Si hubiera sabido escribir, no tendría que hacer fotos.

17.Los temas humanitarios cobran especial relevancia en tu obra ¿por qué?

Es mi modo de aportar mi granito de arena. Además, estos temas me fascinan porque consiguen mover y poner patas arriba mi mundo interior. No siempre es cómodo, pero ese caos que genera siempre me ha resultado enriquecedor. Mi primer gran reportaje trató sobre las leproserías de la ciudad de Mumbai (India). Escogí este tema porque quería involucrarme en un tema que me perturbara, que me resultara duro y devastador, que me moviera, porque de ese movimiento donde hay conflictos de sentimientos y sensibilidades pueden lograrse, en la disputa, obras más francas, impactantes y cargadas de contenido y emociones.

18.Hay muchos niños en tus fotos ¿por qué?

Los niños, como los ancianos, siempre inspiran algo, nunca dejan indiferente a nadie. Además suelen ser francos en el diálogo que establecen con la cámara. No suele haber artificios, ni engaños, ni poses, ni complejos. Esa sinceridad y espontaneidad me fascinan.

19.Acabas de empezar un proyecto fotográfico–literario con el poeta lucense Saturnino Valladares sobre la vida de los masai ¿Crees que la fotografía y la literatura forman un buen tándem?

Creo que se enriquecen mutuamente y amplían bastante las posibilidades artísticas de cada disciplina individualmente. Amplías la capacidad de comunicar, transmitir, emocionar…de hecho esto es algo a lo que se tiende en la fotografía moderna.

20.¿Has elegido la cultura masai por alguna razón concreta?

En esencia creo que todas las culturas no son tan diferentes entre sí. Elegimos los masai porque fue nuestro primer gran encuentro con el África negra. Por otro lado, era una forma de darle una visión más conceptual, próxima y humana a una cultura mitificada por revistas y documentales. Sería un trabajo, en base, bastante similar al que pudiéramos hacer con los yanomani en Venezuela o las tribus de Nueva Guinea.

21.¿De qué lugar son las próximas fotos que veremos en tu página web (www.susanagiron.es)?

España. Es una serie titulada “Mar Fragmentado”. Es una alegoría de un mar, unas costas y un entorno visto a través de la fragmentación que produce la acción del ser humano. Pretendo insinuar más que enseñar, dejar campo al misterio y la interrogación. Son imágenes donde la geometría y la composición hacen referencia a esa fragmentación impuesta por el hombre en algo a priori salvaje, desordenado, aleatorio. Pero en toda calma aparente, siempre hay algo que perturba, que altera y que nos remite al caos, algo que rompe las formas aparentes.
Es un trabajo que difiere bastante de lo que hasta ahora he realizado, y sin embargo me abre creativamente nuevas vías al margen de la fotografía de reportaje.


TRES GENERACIONES

Parte del proyecto “LEGADOS”, estas imágenes hablan de actitudes del pasado que permanecen vigentes en nuestros días, teniendo como base la mujer y Andalucía.

La imagen fue tomada en Málaga en febrero de 2007. La imagen corresponde a un momento familiar delicado. La joven del fondo, embarazada de 7 meses y recién operada de un cáncer de mama, espera ser sometida a una cesárea en breves días que permita empezar sin riesgos para el feto, un tratamiento de quimioterapia. Mientras, la madre, teje a prisa un jersey para un niño que apenas pesará algo más de un kilo al nacer. Imagen Finalista en el certamen “Miradas de Mujer” de Madrid en marzo 2007.


“MUJER MASAI EN LA BOMA”

Kenia, septiembre de 2006. A camino entre la tradición y la modernidad, las mujeres masais continúan viviendo en sus tradicionales bomas (casas) fabricadas con barro y excrementos de vaca. Esta joven masai de 17 años ya tiene 2 niños. Pero la indumentaria y la actitud delatan un presente y un futuro lleno de cambios…

HISTORIA DE UNA MADRE

Díptico parte de la serie “lepra en Mumbai”. Tomadas en los suburbios de la ciudad de Mumbai (India) en Marzo de 2006, las imágenes corresponden a los momentos precisos en que se comunica a un enfermo de Lepra y su madre, que el muchacho padece la enfermedad. Imagen premiada en el certamen de fotografía Humanitaria “Arganda Solidaria 2006”.


“VENTANA AL MAR”

Málaga. Enero 2007. Primera imagen de la serie “Mar Fragmentado”. Estas imágenes suponen una alegoría de un mar, unas costas y un entorno visto a través de la fragmentación que produce la acción del ser humano.

HIJAS DE GALICIA

Hace más de 90 años los/las gallegos/as fuimos pioneros en lo que a emigración se refiere. Nuestras fotos despidiendo a familiares que iban a “hacer las Américas” en los puertos de A Coruña y Vigo han dado la vuelta al mundo. De allá nos llegaban noticias de grandes fortunas conseguidas a fuerza de trabajo duro y que eran la recompensa a un gran esfuerzo pero ¿qué era de las mujeres emigrantes? ¿Las había? ¿A qué se dedicaban?...

De la misma manera que miles de mujeres llegan hoy en día hasta España procedentes de sus países de origen, creyendo hacer un viaje desde el mundo de la miseria y la precariedad para por fin obtener una recompensa al trabajo que realizarán al cruzar nuestras fronteras, durante los años de emigración gallega y posteriores a la instauración de la República en España, muchas gallegas también se embarcaron hacia América. Como cifra orientativa, en los registros oficiales figuran en los puertos gallegos un total de 601 embarcos de mujeres entre los meses de marzo, abril y mayo de 1915. Pero sorprendentemente el 9 de abril de ese mismo años aparece una regulación especial del Consejo Superior de Emigración para todas estas buscadores de su sueño americano; dirigida al inspector de emigración de Vigo decía lo siguiente: “que hasta nueva orden, resuelva y permita el embarque, según crea procedente y bajo su responsabilidad”… detrás de esta advertencia se oficializaba la voz de alarma: al llegar a sus destinos muchas de estas mujeres eran captadas por intermediarios de inmigrantes que haciéndose pasar por novios o familiares las obligaban a prostituirse.

Prostitutas por obligación

La feminista cubana Hortensia Lamar denunciaba este hecho en unas conferencias de 1925: “La española que viene honrada a trabajar, a reunir mucho dinero para mandar a su aldea. Muchas en la travesía sucumben, las demás aquí, donde las sociedades regionales no les dan protección alguna. La mayoría es explotada por los propios paisanos, los eternos primos protectores, o el novio que nunca falta, y que generalmente las seduce y abandona luego, y así, de peldaño en peldaño va rodando a la abyecta esclavitud de donde no vuelve a salir”.

El profesor Julio César González Pagés, doctor en Ciencias Históricas por la Universidad de la Habana ha recogido numerosos datos acerca de los expedientes de gallegas que tras ser engañadas y obligadas a prostituirse son abandonadas y su analfabetismo y miseria las llevan a delinquir. Tal vez por ello, según los expedientes históricos de penales cubanos creados para las mujeres a partir de 1909, de más de 2034 sentencias, entre nacionales y extranjeras, la amplia mayoría se corresponde con mujeres gallegas de entre 25 y 40 años sin empleo fijo, sin estudios, solteras y procedentes de las provincias de Lugo y Ourense.

González Pagés ha rescatado de estos expedientes historias como la de Blanca García Díaz, alias “la rapaciña” que con 31 años cuenta cómo fue introducida en la marginalidad por su tío, quien la violaba desde los 15 años, obligándola a mantener relaciones con él y su primo. Cuando esta trató de denunciar los hechos, la echaron a la calle donde su vida se llenó de conflictos y enfermedades venéreas. Lo mismo nos dice sobre el expediente de María García Martínez, coruñesa de 18 años, que cuenta cómo fue utilizada para fotografías y actos pornográficos desde los 14 años hasta terminar en la prostitución de la mano de un proxeneta que la agredió con un corte en la cara por no poder pagar, a raíz de todo ello robos y estafas acaban con ella en la cárcel.

Hijas de Galicia

Ante tal cantidad de despropósitos acabará surgiendo la voz de una institución regional fundada el 16 de junio 1912 y denominada “Solidaridad Pontevedresa”.
La institución además de denunciar la situación de sus paisanas en la emigración, se propondrá ayudarlas, frente a la pasividad de otras instituciones del momento. Para ello en una sesión del 11 de Enero de 1914, el nuevo presidente Jesús Rodríguez Bautista, decide reformar el Reglamento de esta Sociedad con el fin de construir un sanatorio para la comunidad gallega. Así surgirá el proyecto con el que se crearía en 1917 a la Institución “Hijas de Galicia”. Así en la Junta General del 18 de Enero la Asociación Solidaridad Pontevedresa decide constituirse por unanimidad en la Sociedad “Hijas de Galicia”, Sociedad Sanitaria y de Auxilio Mutuo.

La institución benéfica se encargaría desde entonces de prestar atención a las necesidades físicas, económicas y morales de aquellas gallegas que así lo requirieran.
Además de ello la institución se convertirá en una abanderada de la lucha por los derechos de estas mujeres y a partir de 1924 entre sus objetivos y peticiones estaría la de conseguir para las emigradas gallegas un mejor trato por parte incluso de las autoridades cubanas en el momento de entrar en el país. Será además en ese mismo año cuando se planifique la compra de unos terrenos en Luyano para la construcción del Hospital “Concepción Arenal” de las Hijas de Galicia. El servicio médico se extendería desde ese momento a diversas zonas de La Habana y así en 1926 las “Hijas de Galicia” tendrían ya delegaciones en otras provincias.

De esta manera “Hijas de Galicia” acabaría convirtiéndose en la mayor asociación del mundo de emigradas gallegas y sus descendientes, con una cifra que en el año 1960 sobrepasaba los 58.000 mujeres. Su ubicación convirtió al barrio Luyanó de la Habana en la Nueva Galicia.
En la actualidad La sociedad ya no existe, pero el Hospital sigue allí, en pie, con el mismo nombre y con muchas descendientes de gallegas en plantilla, recordando a las mujeres que hoy salen cada día de sus países, que empezar de cero en una nueva tierra es fácil si hay alguien dispuesto a ayudar.

MÓNICA SANTÍS, EMPRENDEDORA

“ QUISE PROBAR A TRABAJAR SOLA, PODER ELEGIR, PONER MIS LÍMITES Y MIS EXPECTATIVAS EN EL TRABAJO DIARIO ”

Entrevista a Mónica Santís de

J.Meis

“Me marché a Galicia hace tres años, un 1 de Noviembre muy frío. Recuerdo que comencé a llorar desde el momento en que mi padre nos tuvo que separar -casi con espátula- a mi madre y a mí en la despedida. Aguanté las lágrimas como pude, me monté en mi coche lleno de cajas y lloré. Lloré hasta Benavente, mientras numerosos mensajes de ánimo llegaban a mi móvil. Yo sabía que la gente que me quería en ese momento me estaba despidiendo con ánimo, con respeto, con orgullo. Es lo más duro que he hecho nunca hasta ahora, lo confieso”. A Mónica Santís, madrileña, todavía se le llenan los ojos de lágrimas cuando recuerda lo que tuvo que pasar para llegar a donde está hoy. En la actualidad es empresaria, porque se lo ha ganado a pulso y porque después de muchos sacrificios y esfuerzos ha conseguido poner en marcha .

Mónica, tal y como nos cuenta, renunció a su vida en Madrid por perseguir un sueño: hacer realidad su proyecto de vida, recuperar la ilusión y las ganas de luchar. Una vez que se ubicó en Galicia, empezó a dar forma a aquello que sin ella darse cuenta, se había ido fraguando a lo largo de sus años de estudiante primero y de trabajadora después, crear con 33 años su propia empresa.

P. ¿Qué barreras has tenido que superar para montar tu propia empresa?

R. Pues muchas, desde las afectivas, como es dejar lejos a las personas que amas, hasta económicas ya que el hecho de montar una empresa implica una serie de gastos que tienes que sustentar mediante otro trabajo.

P. ¿A qué te dedicabas antes de tener tu propia empresa?

R. Pues la verdad es que aunque me licencié en Pedagogía, he hecho de todo: he trabajado con adolescentes y niños haciendo deportes de aventura y senderismo, en contacto con en la naturaleza y compartiendo con los chavales y mis compañeros momentos inolvidables.
Mientras estudié la carrera también trabajé impartiendo Mantenimiento a los mayores y Aerobic.
En 4º de carrera hice las prácticas en una empresa que proporcionaba soluciones de formación a distintos sectores profesionales y en algunos casos, como era el sector del Metal, a aquellos sectores que necesitaban soluciones formativas a distancia, dado el grado de dispersión geográfica y la imposibilidad de trasportarse a un aula para recibir formación. Era la forma de ofrecer a todo el mundo la oportunidad de reciclarse o formarse y poder crecer profesionalmente o mantener un empleo si había despidos masivos y cerraban las fábricas. Poco a poco profundicé en las metodologías eLearning de formación y sin darme cuenta esto duró 10 años.
Me fui especializando en consultoría y llegué a ser la Directora de Contenidos de un portal de Internet dedicado a la formación, en una empresa importante a nivel nacional.

P. Podíamos decir que tu vida era muy estable ¿no?

R. La verdad es que sí. Me compré mi propio piso, conseguí buenas promociones internas. En resumen, conseguí todo lo que se supone que hay que tener socialmente hoy en día, para sentir que todo va bien: trabajo fijo, casa, amigos, independencia…

P. Y entonces ¿qué te lleva a embarcarte en esta aventura empresarial?

R. Pues mira lo tenía todo, pero me faltaba ese brillo en los ojos y la alegría y verborrea, que siempre me habían caracterizado. Me faltaba la emoción en el corazón, ese sentimiento tan fuerte que me había hecho años anteriores crecer porque creía en lo que hacía desde el corazón y no desde la cabeza. Me gustaba mi trabajo porque mi jefe y mi equipo eran maravillosos, siempre nos respetamos y nos tratamos como profesionales, tuve suerte. Pero cada vez había más imposiciones y limitaciones que no nos permitían tampoco avanzar desde el corazón como los primeros años. Y esto se notó en el equipo, se noto en mí, en mi ilusión…

P. Fue entonces cuando dejaste Madrid y te viniste a Galicia…

R. Pues sí, mi pareja se había venido a Galicia. Le propusieron trabajar en su tierra. Para él era una oportunidad, pero también significaba separarnos. Yo sabía que si se lo pedía el se quedaría por mí, pero sin su brillo en los ojos, sin saber que hubiese pasado, sin vivir su sueño. Al final decidimos que él se fuese y esperar a ver que ocurría. Pasó un año. Volábamos Madrid – Coruña, Coruña-Madrid, mientras yo pensaba de qué manera romper con todo y empezar de nuevo. Un día estando allí de vacaciones me tendió la mano y me dijo ¿vienes? Yo pensé: “¡qué locura!, ¿qué hago con el trabajo?, ¿la casa?, ¿mi familia?, ¿mis amigos?”… Hasta que me di cuenta de que no tenía tiempo ni de ver a mis amigos, ni a mi familia, ni disfrutar de mi casa. El ritmo de trabajo era tan fuerte que los fines de semana solo querían dormir. Y que el posesivo “mi” en la vida, realmente no tiene mucho sentido porque todo es circunstancial nada permanece para siempre, lo que tienes hoy mañana puedes perderlo…
Lo primero que quería era parar la velocidad con la que vivía, necesitaba mejorar mi calidad de vida. Quería probar a trabajar sola, poder elegir, poner mis límites y mis expectativas en el trabajo diario.

P. Y ¿qué hiciste al llegar a Galicia?

R. Comencé trabajando como freelance en una empresa que me acogió muy cariñosamente y me hizo sentir que era como de la familia. A los pocos meses cree mi propia empresa, invertí todo el dinero que había ahorrado y vendí mi piso en Madrid. Mantuve la actividad de consultoría y metodologías eLearning y me contrataron para desarrollar guiones multimedia y didactización de contenidos. Fue duro porque de llevar un equipo de trabajo y tener funciones como Directora, a volver a un puesto de trabajo con un perfil de guionista, me costó, mi orgullo se resintió, pero de esto también aprendí. Esta oportunidad de trabajo me permitió seguir adelante, nunca podré agradecerlo lo suficiente…

P. ¿Fue duro conseguir ver tu empresa funcionando?

R. Fue sacrificado y es que mientras me sostenía a través de trabajos relacionados aun con eLearning, comenzaba a diseñar en mi cabeza metodologías dirigidas a traducir mi objetivo en actividades y/o acciones educativas que pudiera ofrecer. Así nace el proyecto AKARI, “Escuelas para la Vida”. Con él lo que pretendo es poner en funcionamiento actividades que no son desarrolladas por el sistema educativo formal ni por las administraciones, pero sí muy demandadas por la sociedad, ya que versan sobre aspectos de la vida cotidiana.

P. ¿Qué supuso desde el punto de vista de horas de trabajo para ti?

R. Es un proceso lento e intenso en el que has de poner de ti el cien por cien y más. Empecé desarrollando todo un plan de empresa para ofrecer actividades, servicios y productos a la población, bien a través de las empresas, de las administraciones o a nivel particular. Al mismo tiempo retomé los estudios en estos dos años y traté de profundizar en Educación Familiar y estimulación temprana, también me inicié en “Masaje Infantil”. Este verano cuando evalúen mis exámenes, podré recibir la certificación nacional e internacional como Educadora de Masaje Infantil por AEMI – IAEMI, que es la única entidad que los emite (siempre es beneficioso estar informada y respaldada por más personas que realizan una actividad común).

P. ¿No te dio miedo empezar de cero?

R. Creo que cuando persigues un sueño y estás siendo coherente con lo que sientes, lo que piensas y lo que haces, la vida te va poniendo delante distintas alternativas que son posibles soluciones a los problemas, de alguna manera te sostiene. Aparecen oportunidades y las aprovechas, o no. Así que compaginé diferentes trabajos durante un año y medio y mientras, fui creando mi empresa: .

P. ¿Qué es ?

R. El objetivo de en mi mente y en mi corazón, siempre fue trabajar para favorecer o posibilitar la mejora de la calidad de vida de las personas, planteando otra vez, como lo hice en la facultad, la educación y la formación como vehículos a través de los cuales se logra ayudar al mayor número de personas. Los comienzos están siendo muy duros porque pasé de un sector a otro totalmente distinto donde ni en Madrid, que es de donde yo soy, tenía contactos profesionales.

P. ¿Qué pretendes al crear ?

R. Pues mira, yo estudié Pedagogía con el firme convencimiento de que la educación es la solución hacia un mundo mejor, el motor de la sociedad, el derecho universal que todas las personas deben de tener al nacer, el puente a través del cual se podría llegar a la igualdad, a la libertad y la justicia en este mundo. Así que a través de pretendo sensibilizar, reforzar y favorecer este desarrollo óptimo del ser humano respetando las etapas naturales de crecimiento y potenciando, a través de los vínculos afectivos, esas etapas en las que se debe cuidar más a la persona en todas sus facetas.
Si desde el momento de la gestación y después del nacimiento nuestros hijos nacen en un ambiente de respeto, amor y comprensión, veremos crecer adolescentes menos agresivos, más interesados por la vida y por la sociedad que les rodea. Como consecuencia, en un futuro aparecerán en la sociedad adultos más sensibilizados, más respetuosos con ellos y con los demás y por supuesto con menos carencias.

P. ¿Ha cambiado tu manera de pensar desde que estudiabas tu carrera como Pedagoga?

R. Realmente lo que he hecho es retomar la Pedagogía Social desde un enfoque integral de la educación y trabajar en aquellos huecos que irremediablemente dejan el sistema educativo, la sociedad y la familia. Trato de realizar actividades que sean puentes de conexión con los distintos agentes sociales que forman parte de nuestra vida y que deben estar al servicio de los ciudadanos para garantizar una sociedad fuerte y equilibrada, y es que actualmente los segmentos de población más deprimidos como consecuencia de los altos índices de violencia en el mundo son la infancia y la adolescencia, ambas etapas del ser humano con una gran carga psicológica, biológica y emocional.

P. ¿Qué actividades realizáis en en concreto?

R. En el campo de la educación no formal hacemos “Masaje Infantil” dirigido a todos los bebés, profesionales, cuidadores, padres y madres, independientemente de sus condiciones sociales, culturales, políticas y/o religiosas. Los bebés prematuros, con una necesidad de atención determinada o con necesidades educativas especiales tienen en el Masaje, una dosis de salud, amor y comunicación muy beneficiosa.
Estamos también trabajando para crear grupos de crianza preparto y posparto, así como grupos dirigidos a establecer pautas de educación entre padres e hijos.
Tenemos también el taller de Cuerpo y Movimiento, donde trabajamos la escucha activa de los cuerpos, los límites, las potencialidades y en definitiva los participantes van conociendo y aceptando su cuerpo, entendiendo que es único e irrepetible y disfrutando de los beneficios que ofrece psicológica y fisiológicamente esta actividad.
También trabajamos el campo de la educación formal elaborando materiales didácticos para niños y adultos y dirigidos al conocimiento del entorno medioambiental, social y cultural.

P. ¿A quién va dirigido todo esto?

R. Pues en ofrecemos actividades a distintos grupos de clientes, por decirlo de alguna manera, a los empresarios para que las incluyan en sus planes de incentivos a los trabajadores, a los hospitales, ayuntamientos, centros de salud y demás entidades sociales, para que todos los ciudadanos, sin excepción, puedan participar en ellas. Pero también trabajamos para los ciudadanos a nivel particular, es decir para todos aquellos que quieran y busquen actividades relacionadas con la educación integral de sus hijos y el desarrollo de los vínculos afectivos como clave del desarrollo óptimo de todo humano, independientemente de la edad, sexo, religión y/o estatus social.

Dime qué es lo último que habéis puesto en marcha.

Pues el mes pasado empezamos con la actividad de Masaje Infantil en el Centro Abhyanga, yoga & ayurveda en la Calle Real de A Coruña. Buscando profundizar en la técnica de masaje que imparto para los bebés y pensando en aplicarlo a los padres también, encontré información de Natalia y Carmen dos mujeres fuertes y emprendedoras que reconocieron mi brillo en los ojos y recordaron sus principios como profesionales independientes. Ellas han creído en mí, me han dado mi primera oportunidad, un momento que retienes en tu cabeza y corazón para siempre. Me han brindado su apoyo y un espacio magnífico donde desarrollar esta actividad amorosa e inolvidable con los bebés. Cada sábado que hay curso con bebés, el centro se llena de amor y cariño. Es un privilegio.
En A Escoliña en Sigrás-Cambre, que lleva Antonia, también han valorado la actividad y ceden sus instalaciones para los bebés de las familias de los alrededores de Coruña.

Por lo que dices hay muchas personas que te han ayudado a empezar ¿es así?

Pues sí, además de las personas que te he dicho, tengo que resaltar la labor de los C.I.M (Centros de Información a la Mujer). Algunos de los alrededores de Coruña me abrieron sus puertas y mostraron su interés por las dos actividades, “Masaje Infantil” y “Cuerpo y Movimiento” que por ahora proponemos desde .
Aunque los presupuestos de los ayuntamientos son los que deciden si se realizarán o no las actividades, algunos alcaldes han evaluado los beneficios que aportan y han trasmitido su conformidad. Así que tengo esperanza de que en breve, puedan disfrutarlas en algunos ayuntamientos de los muchos que visité como Coirós, Curtis, Culleredo o Arteixo, que han evaluado y priorizado la importancia de ofrecer a los ciudadanos actividades que ayuden a experimentar la maternidad y paternidad desde un punto de vista integral, compartiendo con otros padres experiencias y creando espacios comunitarios de comunicación tan necesarios. Han sabido valorar también la importancia del conocimiento y respeto de nuestro propio cuerpo para poder reconocerlo, aceptarlo y cuidarlo. Tengo que dar por ello las gracias Alberto, Bego y Mónica de Betanzos.

¿Qué es lo último en lo que estáis trabajando?

Actualmente desde Fundación mujeres, estoy recibiendo una gran ayuda para desarrollar el proyecto empresarial del futuro Centro que quiero crear. Un lugar de encuentro para participar en las “Escuelas para la Vida”, desde todos los segmentos de población.
Espero que con este Proyecto Empresarial de , pueda comenzar a visitar a las entidades que se encargan de ofrecer ayudas a las empresarias y empresarios jóvenes, que actualmente no gozamos de muchas oportunidades a este nivel.
También estamos trabajando en el diseño de la página Web de (www.educa2.net) con las ilustraciones que me ha cedido de manera totalmente desinteresada el ilustrador Suso Cubeiro, por ahora solo hay una pantalla de bienvenida, pero invito a visitarla porque ofrece una muestra de lo que será en breve.

¿Algún consejo para las nuevas empresarias?

Los Viveros de empleo, los préstamos factibles, son ayudas que potencian y estimulan a los jóvenes a crear su propio empleo, a empezar a desarrollar los sectores existentes, o crear los que aun no han sido desarrollados. Creo que Galicia es una Comunidad, donde la mejora de la calidad de vida es posible, por su entorno privilegiado, por su ritmo de vida, y por sus ciudadanas y ciudadanos.

Te queda algo en el tintero Mónica…

Pues sí, dar las gracias a mi pareja, mi familia y mis amigos, que siempre están ahí, queriéndome, respetándome y apoyándome, sin ellos tal vez esto no hubiera sido posible.

MARISCADORAS: LAS SIRENAS GALLEGAS


Fotografía: Susana Girón

De entre las estampas más autóctonas que el viajero puede llevarse de Galicia entresacamos hoy, como homenaje, la foto de las mujeres agachadas en las rías y desafiando las temperaturas de las frías aguas en las costas: las mariscadoras. Se adentran en las inmensidades con la responsabilidad de adornar nuestras paellas, animar nuestras fiestas navideñas o por qué no, obsequiarnos una deliciosa mariscada en toda regla. Ellas son sin duda las sirenas gallegas, las auténticas reinas del mar.
Más allá de lo tópico e idílico de su imagen, las mariscadoras son hoy en día un puntal de la economía, la sociedad y la cultura gallega. No hay que olvidar que en España, la actividad mariscadora se desarrolla casi de manera exclusiva en la Comunidad Autónoma de Galicia, en la que hay una amplia tradición.
Hasta hace unos años el mundo pesquero marginaba en cierta manera a la mujer en lo que a labores de mar se refiere. Ellas, que no se embarcaban y se encargaban de la casa y de los hijos, conseguían a menudo sacar unas horas para recoger aquello que el mar podía ofrecerles y ayudar a la no siempre boyante economía doméstica. Afortunadamente, con los años las mariscadoras han pasado de estar ocupando un puesto marginado social y económicamente, a ser un colectivo en alza y un bastión en la economía de los hogares pesqueros gallegos.

Más presentes que nunca

Hace ya tiempo que su presencia se ha hecho fuerte en el sector, no solo en lo laboral sino también en lo que a cargos se refiere, ejemplo de ello es la proliferación de patronas mayores en las cofradías, como es el caso de Mª Josefa Crespo Fraga, patrona mayor de la “Cofradía de Pescadores de Miño” en Coruña. Mari, que es como le llaman sus amigos, se siente muy orgullosa del puesto que desempeña, sobre todo porque ella ha vivido otros tiempos en el oficio. Junto a ella trabajan en la actualidad unas 34 mujeres de entre 30 a 63 años. Todas comparten la responsabilidad de sacar adelante la cofradía. Ellas se dedican a la extracción, a la limpieza, al acondicionamiento, a las siembras del marisco e incluso a la vigilancia de las costas para que ningún furtivo se lleve lo que les pertenece por derecho.
La jornada de extracción se adapta a la marea de día que suele durar aproximadamente unas cuatro horas, pero el aprovechamiento del trabajo depende en gran parte de lo intenso de la marea, es decir, de las fases de la luna y por supuesto de las condiciones climatológicas.
Ante la tópica pregunta de si una mariscadora nace o se hace Mari es clara: “es cierto que nacer en un entorno marinero ayuda pero no es determinante”. Para ser mariscadora hoy en día es necesario hacer un curso específico que ofrece la Xunta de Galicia y estar en posesión del permex o permiso marisquero de explotación, documento expedido también por la Xunta desde 1995 que atestigua la autorización mediante concesión administrativa para ejercer la actividad mariscadora en Galicia.
Y es que los tiempo han cambiado bastante al respecto del oficio, a pesar de mantener lo artesanal de éste con técnicas como la azada, el “raño” o la “rañica”, las cofradías se modernizan y ya no dejan el fruto de sus recogidas sólo en las manos del mar.
A medida que se ha ido desarrollando su trabajo como mariscadoras, su mentalidad ha ido cambiando y de la extracción individual y sin previa planificación, se dio el paso al cultivo, y es que las mujeres se dieron cuenta de que al igual que el campo, el mar es un espacio en el que se puede cultivar. Así, por medio de semillas autóctonas, se consigue trasladar especies de diferentes zonas, muchas veces provenientes del mar y otras veces de hackeryes o criaderos de empresas dedicadas a la reproducción de estas.

La asistencia técnica, más que ayuda

Para que este nuevo modo de trabajo funcionase bien se requería no solo un cambio en la manera de trabajar, sino también un alto nivel organizativo. En este terreno es fundamental la labor de los biólogos que son uno de los bastiones de las cofradías de pescadores gallegas. En la cofradía de pescadores de Miño este papel lo desempeña también una mujer, Mª Teresa Fernández Núñez, desde su puesto de asistente técnica se encarga de elaborar los planes de explotación, esos que marcan las zonas en las que se puede mariscar, los días que se ha de hacer y la especies que es posible recoger. Mª Teresa informa a las mariscadoras de cómo están los bancos marisqueros y de cuáles son las características físicas y morfológicas de las especies al mismo tiempo que se encarga de realizar al menos dos veces al año las campañas de muestreo. A través de los datos que Mª Teresa recoge en ellas, las mariscadoras de la cofradía saben qué zonas son óptimas para la recogida o para el cultivo, sin que estas se esquilmen.
Pero no todo son alegrías, a las mariscadoras también hay algunos temas que les preocupan, por ejemplo el de los furtivos, de ahí que dentro de su labor marisquera se encuentre la vigilancia de sus zonas de trabajo. Reconocen, eso sí, que muchas veces el problema no es solo de los que sacan su marisco sin permiso sino de aquellos otros que lo compran sabiendo que se ha recogido de manera ilegal y sin pasar por los debidos controles de calidad.
También les quitan el sueño otra acciones que vienen de la mano del hombre, como es el caso de los dragados que se realizan en sus zonas de marisqueo u otros que no están en la mano de nadie, un ejemplo: los fenómenos meteorológicos adversos, que pueden afectar a las cosechas anuales como es el caso de las riadas, especialmente si estos se producen en las fechas clave para la venta de marisco.
Plantarse en las rías de Galicia cada mañana no es fácil, las mariscadoras son valientes y fuertes, podríamos decir que el prototipo de la mujer gallega está en sus carnes, en su cara curtida por el viento de las playas, está claro que con los años han tenido que ir cambiado el oficio y las formas, pero hay algo que nunca podrán cambiar: su manera de abrazarse el mar.